Rss

Más fuerte que el acero

  • Facebook
  • Twitter

Desde el punto de vista del consumidor se ha detectado en la sociedad actual la existencia de un segmento de consumidores que demuestra interés por realizar una alimentación adecuada, mostrando incluso una cierta “psicosis”  por  comer  alimentos  lo  más  naturales  y  puros  que  sea  posible.  En  este  sentido,  los  alimentos ecológicos reúnen un conjunto de ventajas por las que la alimentación ecológica ha ido ganando partidarios como: su contribución a la salud, no contienen aditivos sintéticos, ni pesticidas, ni organismos genéticamente modificados, ni antibióticos, son sostenibles con el medio ambiente, tienen máximos niveles de calidad debidos a un sistema de producción totalmente controlado, son respetuosos con el bienestar animal y la naturaleza y recuperan los gustos originales resultando más sabrosos.

 

Además los productores ecológicos pueden obtener beneficios de carácter económico, ya que disfrutan de un sobreprecio y la oportunidad para la exportación a otros países, pero también pueden generar beneficios ecológicos y sociales que favorezcan a todos al contribuir a la conservación de los espacios y recursos naturales y preservar la vida rural, la cultura y la tradición agraria. Así, permiten absorber una gran cantidad de mano de obra que genera empleo y evitan la salida de dinero en la adquisición de productos del exterior como pesticidas, herbicidas o abonos, contribuyendo al desarrollo local.

Entre  todas  las  anteriores  ventajas,  según  el  estudio  “Salud  y  nutrición”2,  el  principal  motivo  para consumir productos ecológicos es la salud, seguida del cuidado del medio ambiente y su mejor sabor. La concienciación medioambiental también es considerada en otros trabajos como un factor determinante de la intención de compra y además comprueban como los más motivados para consumir este tipo de productos, por tener mayor conciencia medioambiental, son los que menos obstáculos encuentran (Sánchez et al., 2000 y 2001; Brugarolas y Rivera, 2002; Urbano y Temprano, 2004; Izaguirre y Vicente, 2008).

 

Con respecto al valor nutricional se han realizado numerosas investigaciones, en muchas de ellas se llega a la conclusión de que son más nutritivos que los alimentos convencionales, sin embargo existen otros que consideran que no está lo suficientemente demostrado. En un informe realizado por Benbrook et. al (2008) se realiza una revisión hasta el año 2007 de los artículos que comparan el valor nutritivo de estos alimentos con los procedentes de la agricultura convencional. Como resultado consideran que su consumo es bueno para la salud debido a que son más nutritivos en el 61% de los casos, tienen más antioxidantes en un 75% y en un 10% presentan cinco nutrientes importantes.

En  el  estudio  europeo  presentado  por  Leifert  (2007)3   se  demuestra  que  los  alimentos  ecológicos, comparados con los cultivados de forma tradicional, tienen un mayor contenido en vitaminas y minerales y una concentración mayor en antioxidantes. Son más nutritivos, sabrosos, seguros, preservan la biodiversidad y reducen los problemas medioambientales que causan los cultivos convencionales. En particular, destacan que las frutas y verduras ecológicas son las que tienen una mayor concentración de sustancias antioxidantes y la leche y productos lácteos ecológicos tienen más vitaminas A y E, además de una mayor proporción de ácidos grasos poliinsaturados.

 

La principal diferencia entre alimentos ecológicos y convencionales, según los resultados obtenidos en el European Project Quality Low Input Food (QLIF)4   realizado en 2009, se encuentra en su mayor cantidad de componentes antioxidantes y la concentración de menos sustancias nocivas. Así, concluyen que las frutas y verduras orgánicas contienen un 40% más de antioxidantes, la leche tiene hasta un 60% más de ácidos grasos saludables, entre ellos omega 3 y ácido linoleico conjugado, las hortalizas de hoja contienen entre un 5% y un 90% más de vitamina C y los cereales en grano superan el contenido en proteínas entre un 10% y un 12% superior. En términos relativos, los productos orgánicos presentan una mayor concentración de nutrientes por porción de alimentos.

 

También el estudio realizado por la Agencia Francesa de Alimentación (AFSSA) encuentra los alimentos ecológicos más saludables, con más minerales y antioxidantes y un contenido de 50% menos de nitratos. En los resultados obtenidos entre el 94% y el 100% de los productos analizados no contienen residuos químicos, como pesticidas (Lairon, 2010).

Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *